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Bon Vivant

   
   
   
 

Café Vlissinghe


María Adela Díaz Párraga

Medio siglo, señores. Quinientos años desde aquel día del año 1515, en que la Taberna Vlissinghe abrió sus puertas a la vera de los muelles de los españoles y los italianos, en el barrio Saint Anne.

Café Café Café

Mucho tiempo para un establecimiento de este tipo, lo que demuestra que a través de los siglos, sus propietarios han sabido llegar al paladar y al estómago de las gentes. En aquellos tiempos del siglo XVI, tan prósperos para los Países Bajos, las tabernas tenían una gran importancia, y la Vlissinghe era de las mas frecuentadas. El edificio actual, del siglo XVI, era en aquellos tiempos dos casas distintas que se unieron, formando lo que es ahora. Aunque esas dos plantas decoradas con muebles de la época, con rincones tan evocadores, nos hace sentir que estamos en aquellos dorados días del Seiscientos. 


En el año 1869, su dueño de entonces, la transformó en  un café al estilo flamenco, en el que no faltaban la chimenea de mármol, del siglo XVIII, los bancos de madera, y muebles barrocos. Lo que hizo que en este siglo, se convirtiera en la taberna más importante de Brujas. Como que era el lugar de encuentro de las florecientes asociaciones artísticas. El Vlissinghe fue el escenario donde se cocinaron las corrientes vanguardistas del siglo XX, animadas con generosas jarras de la buena cerveza belga. Una de estas prestigiosas asociaciones era la Kuntsgenegen, compuesta por los pintores y escritores con mas prestigio de todo el país. Ellos eran muy especiales, y usaban el anexo de la taberna, el del jardín según la época, empezando a llamar a este lugar el Museetje, el pequeño museo. Una habitación, decorada como un salón flamenco, tenia su chimenea gótica de madera y cuadros de la época, de carácter moral.


En el comer, no se van a sentir defraudados. Todo el suculento y apetitoso mundo de la gastronomía belga, lo mas tradicional, se despliega sobre sus manteles. Aunque tal vez las estrellas, sean el delicioso pan de jamón, los spaghetti a la Vlissinghe, lasañas o croques con vegetales crudos. En cuando a los postres, son lo mas dulce y pecaminoso que  puedan soñar. Los típicos panqueques con azúcar, pastel de manzana con helado, la tarta Dama Blanca…


Para beber, se van a encontrar ustedes con más de trescientas cervezas distintas, belgas y llegadas de todo el mundo. Pero sin ninguna duda, las preferidas son las nativas de Brujas, la Straffe Hendrik o la Brugse Tripel. Bueno y también  los famosos cafés, tanto al estilo italiano como el pecaminoso café irlandés.



Café Vlissinghe

Blekerstraat, 2

Tel.:  HYPERLINK "javascript:void(0)" +32 50 34 37 37

Martes Cerrado

No se acepta el pago con tarjeta de crédito

8000 Brugge. Bélgica



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