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Check-In

   
   
   
 

Hotel Casa Fuster


María Adela Díaz Párraga

Se puede decir que sus comienzos en ese menester de atender al caminante, fueron cuando en los años veinte del pasado siglo, abrió sus puertas el exquisito Café Vienes. Ya en el 1922, era el centro cultural de la ciudad, y escenario de las interesantes tertulias de los intelectuales de la época.

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Y así sigue, con sus cristaleras que lo apartan del mundo, sus columnas modernistas y sus techos dorados, que le dan ese aire tan evocador, con sus deliciosos tés y atrevidos cócteles, es el rincón soñado para los que buscan un lugar tranquilo y relajante. Los jueves por las noches, el jazz invade su espacio, reuniendo a sus mejores interpretes.

Pero la casona, del mas puro estilo modernista, tiene mas de cien años, ya que fue proyectado en el 1908 por el arquitecto Lluis Domenech i Montaner,  ya saben, el mismo del Palau de la Música Catalana. Fue su obra póstuma, y según dicen la más cara de la ciudad. Y la casa, un palacio, aposentado en el emblemático Paseo de Gracia, fue el rumboso regalo que el millonario mallorquín Mariano Fuster i Fuster, hizo a su esposa. Así que en principio, fue una vivienda particular.

Noventa y dos años tuvieron que pasar hasta que la Cadena Hoteles Center, la adquiriera y después de remodelarla, respetando su grandiosidad, abrió sus puertas en el 2004, ya convertido en ese magnifico hotel de 5 Estrellas Gran Lujo Monumento. Que pocos hoteles pueden presumir de esto. Es miembro de la prestigiosa  The Leading Hotels of the World, y entrar en él, es como sumergirte en aquella Barcelona de principios del siglo XX, intelectual y opulenta.

Tiene 105 habitaciones, decoradas con los muebles inspirados en el preciosos Art Deco, y toques modernistas que contrastan con un toque actual. Colores verdes, piedra, chocolate... crean una atmósfera la mar de relajante. Minibar. teléfono, conexión a internet Wi-fi, aire acondicionado, caja fuerte, y unos baños maravillosos.

Otra cosa impresionante, es la magnifica terraza, que cuando llega el verano, ofrece el espectáculo único de un cielo que casi se toca con las manos, y unas vistas que te cortan la respiración. Desde sus alturas se ve... todo. El Paseo de Gracia, la Sagrada Familia, el Tibidabo, el Mediterraneo... Puede tomar un almuerzo ligero, o cenar, con música en vivo. Y hay algo que no pueden perder de catar, el buen comer. Para eso está el restaurante Galaxo, que lleva el nombre de una montaña de Mallorca, donde tenía una finca el señor Fuster. Las mesitas, distribuidas en tres zonas, separadas por arcos de piedra, le dan un ambiente intimo, y en él se pueden acomodar unas cuarenta personas. Una cocina muy mediterránea, y muy de vanguardia, pero de inequívocas raíces catalanas,  que se plasma en platos deliciosos, como los picoteos de jamón Joselito o anchoas del Cantábrico, croquetas de pintada, caracoles al horno, foie, ensaladas y cocas. Salmón con salsa tártara, atún con aguacate, solomillo con alcaparras, y un montón más de pescados y carnes. Varios arroces: con bogavante, a la catalana, risotto con erizos... Y dejen un poquito de sitio, porque los postres son pecaminosos, baba al ron, lingote de chocolate, tarta Sacher...

Tienes sala de lectura, de fitness, piscina exterior con solárium, jacuzzi centro de negocios, guardería... Diez salones para cualquier tipo de eventos o reuniones, insonorizados y con la tecnología mas avanzada; en ellos se pueden acomodar hasta cuatrocientas personas. Su entorno señorial y esa exquisita atmósfera de otros días, ha propiciado que haya sido  elegido en varias ocasiones como escenario de películas famosas. Como el film de Woody Allen, "Vicky Cristina Barcelona", que se rodó en 2007. También la hollywoodiense "Solo se vive una vez". Bueno, también ha servido de fondo a muchos spots publicitarios, moda, conciertos...   Y en su cumpleaños, 85 años, The Leading Hotels of  the Worlds, ha creado una sección dedicada al cine en la que se incluyen aquellos establecimientos que han sido escenarios, en los que no podía faltar Casa Fuster.


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