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El Gran Tour

   
   
   
 

De Bizancio a Estambul, pasando por Constantinopla -2-



Una vez callejeada la parte vieja de la ciudad, hoy llamada Estambul o Istambul (en turco) no sé cual de las dos versiones corresponde al catalán, pero eso como ustedes comprenderán no importa y no le resta nada a la magia de sus pintorescas calles.
Hoy toca la historia. Hoy toca ponerse en manos de los expertos guías que nos contarán "in situ" los avatares que se desarrollaron en esta ciudad.

De De De


Sabido es que los griegos fundaron esta ciudad con el nombre de Bizancio, allá por año 667 antes de Cristo, por lo que hoy tiene la friolera de 2.680 años. Muchas cosas han pasado desde aquel entonces, y la ciudad pasaba de los griegos de Megara, a los persas, para volver a los griegos, en esta ocasión a los espartanos, después a los atenienses, a los espartanos de nuevo (recordarán las interminables guerras de las ciudades estados griegas, sobre todo Esparta contra Atenas y viceversa) hasta la llegada de Alejandro Magno que la conquistó en el 336 antes de Cristo y claro en esta ocasión para los macedonios, al fin y al cabo griegos también.

Roma con su imperio, en el año 191 antes de Cristo, la reconoce como ciudad libre, aunque su influencia es omnipresente hasta que en el año 100 a.c. fue anexionada al imperio sin más, y será durante siglos la ciudad más rutilante, hasta desplazar a Roma y convertirse en la capital del imperio en su parte oriental. Su esplendor máximo llega con Constantino I el Grande que el año 330 la consagra con el nombre de Constantinopla (otro megalómano cambiando nombres de ciudades como en tiempos más recientes Lenin cambiaria el nombre a San Petersburgo).

En 1493, cae el imperio romano de oriente, los otomanos con Mehmed II al frente entran en Constantinopla y como son de religión musulmana, comienzan a utilizar el nombre de Istambul "La Ciudad" que ya utilizaban los griegos para designarla, Constantinopla les parece muy cristiano y la gran basílica de Santa Sofía pasa a ser la más bella mezquita de la nueva Istambul.

Resumiendo: del 667 a.c. hasta 330 d.c. 997 de Bizancio...cultura griega
330 a 1.493 de Constantinopla  1.163 años de cultura greco-latina
1.493 al 2.013 de Istambul 520 años de cultura otomano-musulmana.
El nombre Istambul no es reconocido oficialmente hasta el año 1.930.

Desde luego que Santa Sofía, está en nuestra mente de siempre, incluso antes de pensar en este viaje y es prioritaria su visita, antes que pasar por la Mezquita Azul, el Palacio Topkapi, el Gran Bazar, el Cuerno de Oro, la iglesia de Clora, la Cisterna Sumergida, Süleymaniye Camii, Beyoglu, la orilla Europea o la zona residencial asiática.

Al emperador Justiniano (527-565) le debemos la construcción de este magnifico templo, que levantado sobre la antigua acrópolis de Bizancio, en donde ya existía otra Santa Sofía, que fue destruida en el año 532. En el 537 quedo terminada la actual Santa Sofía Aya Sofya o Hagia Sofia, considerada en su tiempo como la mayor iglesia de toda la cristiandad. Pero Medmed II el Conquistador la convierte en 1493 en mezquita y como mezquita permanece hasta 1935, año en que el presidente Atatürk, padre de la Turquía moderna, la declara museo. En estos días hay una corriente organizada que insiste en que vuelva a ser mezquita y que Turquía vuelva a ser un estado islámico, reemplazando al estado laico proclamado por Ataturk.

Ni que decir tiene, que para los cristianos, fue una afrenta que su más emblemática y bella iglesia, fuera transformada en mezquita. No se recordaba en esas fechas que en 1236 había ocurrido el caso contrario, al convertir San Fernando la sin igual mezquita de Córdoba en catedral, la catedral Santa María Madre de Dios. La mezquita cordobesa mandada a construir y ampliar por emires y califas, no olvidemos que Córdoba llegó a ser "Califato", en su tiempo fue la mezquita más amplia con sus 23.000 m2 solo superada por la mezquita de La Meca, y su magnificencia fue sin igual. Muchos, muchos años después la inmensidad de la mezquita cordobesa fue superada por la Mezquita Azul, al lado de Santa Sofía en la ciudad incomparable de Estambul.

Y nuestros deseos se convirtieron en realidad y el programa de visitas fue coincidente con nuestras aspiraciones de visitar en primer lugar el hoy museo de Santa Sofía, y que guarda todos los tesoros y recuerdos de sus tiempos de Basílica ortodoxa y mezquita sin par. Y allí ante nosotros de piedra presente, el icono, el emblema, el símbolo de Istambul, Santa Sofía.

Entramos en este museo de estilo bizantino por su tercera puerta y la vez la más grande, la puerta Imperial y ya sin más y con solo alzar la mirada nos encontramos con el bello mosaico de "Cristo Pantocrátor"  y es que una de las cosas más destacadas de Santa Sofía son sus mosaicos y en la zona sur del museo nos llamaron poderosamente la atención el llamado "Déesis" que data del siglo XIV y que representa a Jesucristo en medio y Juan el Bautista y la Virgen Mariah a los lados. Los monarcas, emperadores etc. que siempre se han creído descendientes de Dios, también tienen su presencia en Santa Sofía y así en el capitulo de los mosaicos, encontrarán el retrato de la emperatriz Zoé, hija de Constantino VIII (1028-1050) que solo tuvo tres maridos reconocidos, con asesinatos de por medio, y claro tuvo que cambiar de retrato cada vez que cambiaba de marido, dando trabajo a los artistas, emprendedora que era la emperatriz. Bueno nuestros senadores españoles también deben sentirse algo divinos, pues se encargan valiosos retratos al óleo y su quehacer diario solo debe ser espiritual pues no se conoce de ellos otro trabajo.

Al parecer los sultanes fueron mucho más discretos en su relación con Santa Sofía en la época que fue mezquita. Ahmet III (1703-1730) mando construir El Palco o Balcón del Sultan, elevado en el interior de la mezquita, y resguardado de las miradas, el Sultan podía, entrar rezar y salir sin ser visto ni llamar la atención, ni distraer a sus súbditos, en sus rezos.

Antes de terminar la visita quedamos informados que la grandiosa cúpula que contemplábamos no era la original, puesto que un terremoto la destruyo en el año 559 y fueron tanto emperadores bizantinos  como sultanes otomanos que se dedicaron con ahínco en reforzar cimientos, soportes etc. para que hoy en día, podamos admirar en todo su esplendor esta sin par bóveda, este sin par museo que fue Mezquita y Basílica Ortodoxa.

Salimos por la puerta que utilizamos a la entrada, La Puerta Imperial, pasando antes por la Columna de los Lamentos con su orificio en donde la leyenda dice que introduciendo un dedo en el orificio y pidiendo un deseo, si el dedo sale húmedo, el deseo se convertirá en realidad. Declinamos tener esta experiencia para no tener que contarles a ustedes que es una leyenda sin fundamento alguno y que lo más probable es que no se cumplan sus deseos, salga el dedo húmedo o totalmente seco. Pero por si acaso no estoy en lo cierto, les recomiendo se acerquen hasta AYA SOFYA y lo comprueben ustedes mismos, pues la experiencia habrá valido la pena. No falten a la cita. La realidad es más deslumbrante que las innumerables postales videos etc. que ustedes hayan podido ver.

Y por hoy les dejo aquí a la salida de Santa Sofía y en el capitulo tercero seguiremos con nuestra visita por la Mezquita Azul....

Más Información:

Oficina de Turismo de Turquía
C/ Antonio Maura, 18-2º d
Tel.: 91 559 70 14
28014 Madrid

www.turismodeturquia.com

turquia@telefonica.net



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