none
 
     
 
     
     
 
none

Check-In

   
   
   
 

La Mamounia, las 1001 noches


María Adela Díaz Párraga

No se si ustedes habrán tenido ocasión de hospedarse alguna vez en un palacio oriental, pero si no es así, y su bolsillo se lo permite, les diría que lo hagan aunque solo sea una vez en la vida. Y si puede ser, lléguense hasta Marruecos, a Marrakech para ser exactos, donde está La Mamounia.

La La La


Un hotel de cinco estrellas, que es uno de los mas glamourosos del mundo, casi una leyenda es este palacio de la "Ciudad Roja". La  historia de este lugar es como un cuento "milyuninochesco", que se remonta nada menos que al siglo XVII, cuando reinaba  Mohammed Ben Abdallah. El rey tenia cuatro hijos a los que acostumbraba e entregar como regalo de bodas, una casa con jardín. Maravillosos "arsats"  o jardines, que tomaron el nombre de  los  príncipes. Y aunque todavía existen,  el que se ha convertido en un  mito en el mundo entero, ha sido el que pasó a manos del príncipe Mamoun, que dio nombre a su casa, a su jardín, y a lo que andando los siglos sería albergue de viajeros en busca de una aventura frente al Atlas, La Mamounia.

Cuando el príncipe celebraba allí sus fiestas, a las que tan aficionados eran los marroquíes, había un parque maravilloso con ocho hectáreas de jardín, salpicado de flores bellísimas; dos siglos mas tarde un suntuoso hotel se apoyaba sobre quince hectáreas. Corría  ya el año 1923, cuando los arquitectos Prost y Marchisio, consiguieron conjuntar el respeto al lugar histórico y los deseos de la Compañía de Vías Férreas de Marruecos, que es uno de los socios de la sociedad privada propietaria del lugar. El resultado ha sido una mezcla de arquitectura marroquí y art decó realmente impresionante.

Hubo un tiempo, en que los clientes podían llevarse sus propios muebles, con lo que podían disfrutar de un ambiente exótico y a la vez sentirse como en su casa. Pero en aquellos días primitivos La Mamounia, con toda su  grandiosidad no podía albergar muchos clientes, en la década de los treinta solo tenia cincuenta habitaciones. Fue en el 1946 cuando se le añadieron cien habitaciones, y en las sucesivas ampliaciones ha llegado hasta las doscientas diez actuales. Por allí ha pasado ...de todo. Desde Winston Churchill, que estableció allí su cuartel de invierno y seguía la ruta del sol de balcón en balcón, a Charles de Gaulle, al que debido a sus dimensiones, tuvieron que hacerle una cama especial. Roosvelt, Reagan, Mandela y muchos mas. Pero no solo fueron políticos, sino la gente del cine, como Von Strohein que grabó allí "Alerte au Sud", o Hitchcock  con "El hombre que sabía demasiado". Charles Chaplin, Mastroianni, Claude Lelouch, Scorsese, Omar Sharif, Jean Collins, Nicole Kidman, Stallone, Gere, Susan Sarandon, Rolling Stones, Jacques Brel, o Nash & Young, con su famosa "Marrakech Express". Bueno la lista seria interminable.

Cualquier rincón del hotel es espectacular, empezando por las 136 habitaciones, 71 suites y 3 riads con tres habitaciones, salones marroquíes, piscina privada , terrazas... Todas ellas, excepto algunas de las suites, están diseñadas hasta en el detalle más pequeño dentro de la más pura tradición marroquí, reflejando todo el espíritu de la bella ciudad. La suite Winston Churchill, es todo un homenaje al político inglés, que tanto hizo por el palacio. Está toda decorada en estilo inglés, con cositas que le pertenecieron. La Palmeraie, est* decorada en estilo Luis XV, la Menzeh tiene una vista fabulosa de la mezquita la Koutoubia, la Nupcial, toda ella en color blanco y oro...

También es importante el buen comer, y en La Mamounia lo saben. Por eso ofrecen cuatro estilos distintos en sus cuatro restaurante. Le Marocain, en el que manda la cocina marroquí tradicional con toques actuales, y en el que solo se sirven cenas, que también pueden tomarse en el jardín. Le Français, a cargo de Jean-Pierre Vigato, con una cocina francesa deliciosa, que también puede disfrutarse en la terraza. Y está   L´Italien de Don Alfonso, con todo el abanico de la cocina italiana. Y Le Pavillon de la Piscine, con cocina mediterránea, y unos buffets sensacionales a la hora del desayuno. También se puede comer a la carta, y disfrutar de un delicioso brunch los domingos. Por cierto, que en el huerto del palacio con mas de 150 m2. cultivan parte de la materia prima que se utiliza  en la cocina.

Y aquí y allí, cinco bares con distintas opciones. Está Le Marocain, en el segundo piso de ese restaurante, Italien, el mítico Bar Churchill, el bar de la Piscina, y el Menzeh glazier & patissier, heladería y pastelería, aposentado en medio de los jardines.

Salas de conferencias, como el Gran Salón que tienen capacidad para trescientas personas, y que puede dividirse en tres salones mas pequeños. O el Centro de Negocios, con las técnicas más avanzadas, y en el que pueden acomodarse hasta cuarenta personas. Bueno y tienen el Salón de Te, ideal para hacer un alto en el camino, o la Biblioteca, con un montón de libros sobre la cultura del país, el bienestar o el arte de vivir.

Tanto si van de vacaciones como de negocios, un tiempo de relax es algo que se agradece, y para eso tienen ustedes el Spa. Nada menos que 2.500 metros cuadrados dedicados a la  salud y la belleza, con tratamientos de prestigiosas marcas internacionales, que emparejan con los más tradicionales productos orientales, como el jabón negro, ghassoul, aceite de argán, agua de rosas o azahar. Hamman, jacuzzi, sauna, cabinas de tratamiento, de masaje o relajación, salón de peluquería y barbero tradicional, piscina interior climatizada con ozono...

El abanico del ocio va desde el lujoso Casino muy europeo, a las pistas de tenis y ping pong, piscina exterior, golf, squash...

Pero además hay un programa especial, que se hace todas las estaciones, el Day Pass, que en esta ocasión durará hasta el 21 de marzo. Este programa les permitirá disfrutar de las piscinas y de todas las instalaciones deportivas del hotel. Disfrutar de un tratamiento en el "Hammam Evasión", o una relajante sesión en la "Massage Mamounia". También podrán saborear la cocina francesa en el Le Français, o italiana en L´italien.

Y para que nada falte, tienen a su disposición  en el aeropuerto, una sala que es una copia de los salones tradicionales de La Mamounia, En ella van a encontrar conexión wi-fi, un delicioso catering, y asistencia en todos los tramites que necesiten realizar.

Más Información:
Hotel La Mamounia
Avenue Bab Jdid, 40
Tel.: (212) 524 388 600
Fax: (212) 524 444 660
Marrakech -Marruecos-
information@mamounia.com
www.mamounia.com




Hotel La mamounia, Marrakech




none