none
 
     
 
     
     
 
none

Check-In

   
   
   
 

Kempinski hotel Gravenbruch


María Adela Díaz Párraga

Aposentado en medio de un maravilloso parque de quince hectáreas, el Hotel Kempinski Gravenbruch, es un cinco estrellas donde podrá disfrutar de unos relajantes días de descanso; el delicioso jardín de invierno, a la vera de un tranquilo lago, contribuye a esa sensación de paz. Sin embargo, el Kempinski está solo a un cuarto de hora de Frankfurt, y de su aeropuerto, y muy cerca del barrio de los bancos y de la feria. Por él ha pasado la elite de la nobleza y de los negocios; políticos, estrellas de cine, de teatro o de la música, y las más variadas personalidades.

Kempinski Kempinski Kempinski

Su imagen, es la de una rica casa campesina, y así fue creado hace mas de cuatrocientos años, aunque no fue hasta el año 1967 cuando empezó a desempeñar ese agradable quehacer de acoger al viajero. Una imagen que se mantiene al entrar al hall, iluminado por hermosas lámparas, y encontrarse con la cálida acogida de la chimenea encendida, y la escalera señorial.

Todas sus habitaciones, 285 incluidas las 26 suites, tienen una decoración personal, todas distintas, y con balcón o terraza. Decoración que se ve enriquecida con valiosas antigüedades, en contraste con todas las comodidades de la vida moderna: Aire acondicionado, teléfono, minibar, wi-fi, maquina de café y te, unos baños que son un verdadero lujo... Las suites, se pueden incluso utilizar para reuniones vips, o discretas entrevistas de trabajo.

Aunque también dispone de un centro de negocios, con veinte amplias salas de conferencias, con equipos audiovisuales, acceso a Internet, servicio de secretaria y de traducción. Y un soberbio salón de baile, de altos techos, con capacidad para unas seiscientas personas. Y como todo no va a ser trabajo, y uno ha venido aquí para relajarse, compartiendo jardín, está el Gravenbtuch Resort Club, con piscinas climatizadas, cubierta y al aire libre, sauna, solarium, masajes... Pueden jugar al tenis, hacer joggins o aeróbic acuático, montar en bicicleta, o ponerse guapas en su salón de belleza.

Aparcamiento, servicio de coches para desplazarse a Frankfurt o al aeropuerto, y si van con niños, un servicio de canguros que siempre viene bien.

Y el buen comer, que no hay que perderlo de vista y cata, y más en Alemania, donde se come tan ricamente, En el Forsthaus, pueden tomar un estimulante desayuno de buffet, o un brunch los domingos, y cuando hace buen tiempo, es una gozada tomar el aperitivo en la terraza, o una buena comida tradicional alemana, aunque si lo prefieren, también pueden ofrecerle cocina internacional. Todo regado con los vinos de su magnifica carta. En la Cocina l'Olivo se van a encontrar toques muy mediterráneos, carne o atún a la plancha, ensalada de salchichas suiza, pasta italiana o crema francesa.

En el Biergarten Schoppenhof, "Jardín de la Cerveza", se encontrarán con un ambiente rústico e histórico muy acogedor. Era un antiguo pabellón de caza, construido en el año 1586, donde se refugiaba la nobleza en sus cacerías. En él van a disfrutar ustedes de las auténticas salchichas de Frankfurt acompañadas con la Grüne Sosse, la salsa verde, y una buena cerveza alemana o la Apfelwein, la sidra local. Por cierto que este pabellón se puede usar como una pequeña sala de conferencias, o para celebraciones familiares.

El bar Wintergasten, con su cócteles deliciosos y licores exquisitos, o una buena cerveza. Un sitio agradable para tomar la última copa mientras se escucha la música, para una cosita ligera snacks, s*ndwich, dulcecitos... muy agradable para merendar y escuchar música.

Y claro, para que nada falte, no podían olvidarse del Salón del Fumador, autentico refugio de los buenos fumadores de puros, que pueden disfrutar allí tranquilamente un buen cigarro acompañado de una copa.

Más Información
Kempinski Hotel Gravenbruch
Graf Ysemburg Buedingen Platz
63263 Frankfurt.
Telf. 49-69389880
gravenbuch@kempinski.com


none