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ViajamosDos

   
   
   
 

Livorno, puerta de la Toscana


José Bañuls

Livorno es uno de los puertos de escala donde a diario recalan numerosos buques de crucero. Las compañías navieras de Livorno solo informan que es el puerto desde donde parten las excursiones a Pisa y Florencia. Esto sin duda, forma parte de su negocio, pero si es usted un viajero de los que, afortunadamente, no se conforma con conocer Florencia en tres horas, hará muy bien en aprovechar esta escala y visitar a fondo esta bella e histórica ciudad de la Toscana.

Livorno, Livorno, Livorno,

Un poco de historia
El crucerista que prefirió quedarse a conocer Livorno, muy pronto se sentirá fascinado por la historia de esta localidad. Sus orígenes se remontan a la época romana, y durante siglos no fue más alá de un pequeño puerto de pescadores, pero durante el mandato de Cosme I, Gran Duque de Toscana, este mando construir el puerto de Livorno como alternativa al puerto de Pisa, que se estaba enarenando.

El Gran Duque encargó al maestro renacentista Bernardo Buontalenti, la construcción de una "Ciudad Ideal". Una nueva ciudad fortificada diseñada alrededor del núcleo original, rodeada de un impresionante sistema de fosos y baluartes defensivos y un majestuoso faro, conocido como el Faro de Pisani.

Así pues, la colmatación progresiva del cercano puerto de Pisa, coincidió con el surgimiento de Livorno que se convirtió en un hito para la navegación y un centro de comercio internacional. Más tarde el Duque de Medici lo declaró puerto franco, lo que dio lugar a una proliferación de actividades comerciales relacionadas con los movimientos portuarios.

La liberalidad del Gran Ducado de Toscana convirtió a la ciudad de Livorno en un refugio seguro para muchas comunidades, obligadas a abandonar sus lugares de origen debido a la persecución étnica, racial, religiosa o política. Así fue que llegaron judíos, armenios, griegos..., lo que contribuyó en gran medida al desarrollo cultural e intelectual de la ciudad.

La población se vio favorecida también por la adopción, entre 1590 y 1603, de las llamadas "Leyes Livorninas", que garantizaban a las gentes de Livorno, la libertad de culto y de profesión religiosa y política.

Es por eso que la historia de Livorno se ha visto influida por las tradiciones y costumbres de diferentes grupos étnicos que se asentaron en la zona, cuando los duques decidieron hacer de ella una ciudad mercantil y cosmopolita.

En el siglo XVIII, bajo la dinastía de los Lorena, hubo una proliferación de las artes en general y en particular las relacionadas con la imprenta y la publicación de textos. Se editaron "Los Delitos y las Penas de Cesare Beccaria", y la tercera edición de la "Encyclopédie ou Dictionnaire raisonnè des Sciences, des Arts et des Mètieres di Diderot e D'Alembert".

El comienzo del siglo XX llevó a una aparición de numerosos proyectos urbanísticos y arquitectónicos. Los elegantes balnearios y los exclusivos complejos termales, hicieron de Livorno uno de los destinos turísticos más populares, especialmente desde la construcción de la nueva estación de tren de la línea Livorno-Cecina.

El territorio
Livorno se encuentra en el centro de un amplio abanico de opciones, lo que le permite visitar muchos lugares de la Toscana, una región de las más bellas de Italia: Ciudades de arte como Pisa , Lucca, Florencia, y por supuesto la islas del archipiélago toscano. Entre ellas destaca la Isla de Elba. Es una de las 7 islas que se encuentran en el "Parque Marino Archipiélago Toscano". Las otras son: Pianosa, Gorgona, Capraia, Montecristo, Giglio y Giannutri.

Gracias a la belleza de la isla, la variedad de sus paisajes y la calidad de los servicios que ofrece, Elba se ha convertido en un popular destino turístico en todo el mundo. Está conectada por varios viajes diarios por transbordadores e hidroplaneadores.

Costa Etrusca
La Costa Etrusca se extiende desde el promontorio de Piombino hasta Livorno: incluye numerosos lugares como Castiglioncello, Quercianella, Rosignano Marittima, Bibbona, Cecina, San Vincenzo, Baratti, Vada, Bolgheri.

Este tramo de costa asomada al mar Tirreno recibe su nombre por los etruscos que vivieron en estas tierras, dejando numerosas huellas de su paso. Una necrópolis etrusca fue descubierta en Castiglioncello, así como numerosos yacimientos en Rosignano Solvay Vada y Castelnuovo de la Misericordia.

El Puerto
El puerto de Livorno se encuentra situado a 43° 3' de latitud norte y a 10° 17' de longitud este. Como ya hemos dicho, fue el símbolo de la política ilustrada de los Medici, y durante siglos, fue uno de los puertos más activos en el Mediterráneo, fue ya en los años 30 del pasado siglo cuando se convirtió en un puerto propiamente industrial.
Tras la reconstrucción y la lenta recuperación que siguió a la Segunda Guerra Mundial, fue en los años 70 que se transformó en el puerto más importante del Mediterráneo en tráfico de contenedores. Está muy bien conectado con grandes infraestructuras de transporte, se encuentra cerca de Pisa, a sólo 90 km. de Florencia, y a sólo 3 de la estación de tren.

Hoy en día el puerto de Livorno es uno de los puertos italianos más bien equipado. Puede adaptarse a cualquier tipo de buque, ya sea este de carga o pasaje, y desde el puerto parten a diario numerosos cruceros y ferrys a Córcega y Cerdeña

Que visitar
Desde las terminales de los Cruceros, el puerto de Livorno ofrece los servicios de "autobuses lanzadera" que acercan al viajero hasta el centro de la ciudad, la parada se encuentra frente a una oficina de turismo, aunque la información que facilitan desde ella no es ni abundante ni muy fiable. 

El corazón de la ciudad es conocido como "Venecia Nuova", pues está surcado por numerosos canales. Precisamente es aquí donde se encuentra la Iglesia de Santa Catalina, del siglo XVI, con una gran cúpula de 63 metros de altura. Cerca de allí, en la Vía Grande, hallaremos la Iglesia de Santa Julia, que acoge a la patrona de la ciudad. Conviene destacar la estatua de bronce de los "Quattro Mori", que data de 1595 y que representa a cuatro moros encadenados bajo la figura de Fernando I de Medici, y desde luego hay que visitar la Catedral, en la Plaza Grande, el "Duomo", reconstruida tras los bombardeos de la segunda guerra mundial, y que no nos parecerá una catedral, sino más bien un edificio administrativo. De mayor porte y belleza, es la Sinagoga judía. Del año 1600 y que se encuentra a pocas manzanas de la catedral.

Debemos visitar el Museo Municipal Giovanni Fattori, rodeado por los hermosos jardines de San Jacobo, un lugar encantador que nos hará ver lo acertado de nuestra decisión de pasar la jornada en este bello puerto.

Y de regreso a él, podemos realizar un paseo en alguno de los numerosos y coloridos barcos que nos llevara por los alrededores y se adentran en los canales, uno de los cuales, antaño unía a la ciudad con Pisa. 

Compras en Livorno
La actividad mercantil es la principal baza de Livorno y esto se respira en cada rincón de la ciudad. Para un día de compras, ofrece a los turistas y visitantes las propuestas más interesantes y muy diferentes posibilidades, que se adaptan a todas las necesidades, desde las más sofisticadas a  las más simples. Uno de los mejores puntos de partida para aquellos que quieren ir en busca de una aventura sin riesgo y con buen gusto, es, sin duda la "Via Grande", que comienza a pocos pasos del monumento a los "Quattro Mori" en la Plaza Micheli. 

Pero si prefiere impregnarse de la atmósfera popular y picaresca de la ciudad, lo mejor es visitar el Mercado o "Mercatino Americano". Es un mercado que ofrece una amplia variedad de artículos, y en él se puede encontrar "un poco de todo", desde ropa deportiva y perfumes, a ropas de estilo militar y de campamento, así como calzado y marroquinería.

Desde la plaza "20 Settembre"  se llega a la "Piazza Cavour", y de allí a Via Magenta y Via Ricasoli, donde encontramos comercios de alto nivel. Los más exigentes no pueden dejar de realizar una visita a la "Vía Borra", la antigua calle principal del barrio de Venecia, que alberga tiendas y antigüedades. 

Para una típica jornada de compras de la más auténtica en Livorno, no podemos pasar por alto la "Piazza Cavallotti", el lugar donde se instala un mercado al aire libre con una gran variedad de frutas y hortalizas y un mercadillo de ropa y calzado, regalos, platería, y todo tipo de objetos que harán las delicias de quienes gustan de hurgar entre montones de artículos de todo tipo. Frente a él, encontramos en pintoresco Mercado o Plaza de Abastos. Sin duda le impactarán los puestos de quesos de todo tipo, así como las carnicerías y pescaderías. Sin ninguna duda, bien merece una visita.

Comer en Livorno
El visitante de Livorno puede disfrutar de muchos platos típicos a base de pescado, y para disfrutar plenamente de los sabores de la cocina mediterránea recomendamos pedir platos como el "cacciucco alla livornese", un plato a base de pescado típico de la cocina local. Está compuesto por diferentes tipos de pecados, crustáceos y moluscos; en general pulpo, calamar, galera, peces de roca y otras variedades consideradas "pobres", que se ponen a cocer en momentos diferentes, según el tiempo de cocción que necesiten, con salsa de tomate y luego se sirven sobre rebanadas de pan tostado colocadas en el fondo del plato. La ciudad se encuentra en una de las zonas más ricas en peces del Mediterráneo, es por eso que su cocina se puede beneficiar de una gran variedad de ellos: cazón, raya, salmonete, rape, dorada, besugo, pez escorpión y su acreditada sepia. 

También está influenciada por los sabores de la tierra, lo que se traduce en excelentes embutidos, carnes y quesos. El orgullo local es la apreciada "gallina livornesa". También hay que probar los "callos" y el "bordatino", que se remonta a la sopa de los barcos de vela que importaban trigo sarraceno. De sopa de mariscos se convirtió en la sopa de campaña de los pobres de Livorno. Habitualmente los livorneses cocinan la sopa "bordatino" con las sobras "alubias rojas y carne" del día anterior. 

Los visitantes de la ciudad no puede dejar de probar el "cinco a cinco": un pan francés relleno de pastel de garbanzos, que se pide con la tradicional formula de "cinque soldi di pane e cinque soldi di torta".

El aliño por excelencia es el aceite de oliva virgen extra, cuya producción se remonta a la época etrusca. Afrutado y ligero, combina perfectamente con todos los preparados  locales. Y en la preparación de dulces destaca especialmente la influencia árabe.

De modo que aproveche las horas de escala y disfrute de Livorno, sin prisas ni agobios, y además, mucho más económico que las disparatadas excursiones programadas de los cruceros.

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