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ViajamosDos

   
   
   
 

Konia, una ciudad con aroma religioso


José Bañuls

Ciudad Santa y Cuna de los Derviches Danzantes

La llegada a Konia se produjo a primeras horas de la tarde de un nublado día de mayo. Desde el microbús en el que llegábamos hasta esta Ciudad Santa, ya se vislumbraba en las calles el carácter religioso que Konia tiene para los musulmanes turcos. La proliferación de mujeres con los cabellos tapados y vestimentas tradicionales, nos situaban en el marco de una ciudad de eminente carácter religioso.

Konia, Konia, Konia,

Alejada de la mayor parte de los destinos turísticos habituales, el llegar a Konia requiere de varias horas de circular por carreteras estrechas y curvas, pero los diversos aspectos que posee, compensan con creces las molestias del viaje.

Se puede afirmar que una de las mencionadas molestias, es a la vez uno de los mayores atractivos de la excursión, puesto que las estrechas carreteras discurren por bellísimos paisajes montañosos que permiten disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor. Al tiempo, el escaso número de vehículos que transitan por estas rutas, admite que se aprovechen los ensanches del camino para realizar paradas que permiten un mejor disfrute del paisaje.

Situada en la meseta de Anatolia Central, Konya es una de las grandes ciudades turcas, la segunda de Anatolia, tras Ankara, la capital de la república. Como gran ciudad que es, tienen zonas modernas de expansión, pero al tiempo conserva un centro histórico en el que encontramos concentrados la mayor parte de los monumentos y edificios notables de la ciudad, que no son pocos, pues Konya ha conservado aires de grandeza en recuerdo de su etapa como capital del Sultanato de Roum, durante la época de máximo esplendor del imperio Selyúcida.

Aquí se ha producido una mezcolanza de formas de vida que han ido dejando su huella a lo largo de los más de 4.000 años en que se estima la antigüedad de los primeros poblamientos, pero sin duda, uno de los hechos que más la han distinguido y que en la actualidad sigue siendo su principal seña de identidad, es el hecho de que fuera la cuna de la orden religiosa  fundada por Celadeddin Rumi, (1207-1273) más conocido como Mevlana, que significa "nuestro guía", un brillante poeta, teólogo y filósofo cuya obra, escrita en persa, ha adquirido un impresionante prestigio a lo largo de los años.

Danza de los Derviches
Mevlana estuvo muy influido por las enseñanzas de un maestro "sufí" y entre otras cosas, fundó la orden de los Derviches Danzantes, cuya principal característica y por la que son mundialmente conocidos, es por la de orar realizando una danza que les hace girar sobre si mismos con toda elegancia y celeridad. Un brazo extendido hacia el cielo y otro hacia la tierra simbolizan la unión de lo celestial y lo humano. Esta danza les permite alcanzar un alto grado de concentración y espiritualidad por lo que piensan que de este modo sus plegarias llegan más fácilmente hasta la divinidad. En Estambul se puede visitar un monasterio de estos derviches, en el que realizan su danza giróvaga, pero es aquí, en Konya, donde se llega al esplendor de la misma.

El monasterio fundado por Mevlana se encuentra hoy convertido en un interesante museo, en el que se pueden contemplar las curiosas tumbas de los derviches, así como la del mismísimo Mevlana, coronadas por sus característicos sombreros y recubiertas de ricas telas. En otras salas del museo, cuyas paredes y techos disfrutan de una espectacular decoración, se encuentran valiosos ejemplares de El Corán, en ediciones de gran mérito artístico e histórico, entre las que destaca, por su originalidad, la de la edición más pequeña realizada del libro sagrado de los musulmanes. ánforas preciosas, ricas alfombras de incalculable valor y una arqueta de nácar conteniendo pelos de la barba del profeta Mahoma, son algunos de los interesantes objetos que se pueden contemplar en una visita que, por si sola, merece disfrutar de una etapa viajera en Konya.

Junto al museo se encuentra la imponente mezquita construida por el sultán Selim II, una muestra muy valiosa del arte musulmán, con una preciosa fachada recubierta de mármol ricamente trabajado, y con un interior igualmente muy interesante. Otra mezquita cercana es la de Aziziye, que eleva hacia el cielo a sus dos minaretes curiosamente decorados en su remate, por celosías de gran belleza.

Poco a poco, el turismo se va incrementando en Konya, especialmente como escala de etapa de los circuitos que enlazan la Capadocia con la costa mediterránea, a través de los imponentes parajes del macizo de los montes Taurus. Este hecho ha ido dotando a la ciudad de confortables establecimientos hoteleros y de un ambiente muy agradable, al que no es ajena la amabilidad de sus gentes, acostumbradas a recibir, desde hace siglos, a numerosos visitantes. No obstante, recuerde que Konya es una ciudad sagrada y su comportamiento público tiene que seguir unas normas más estrictas de lo que es habitual en Estambul o en las turísticas ciudades costeras de Anatolia.


Danza de los Derviches en Konia




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